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La importancia de la musculatura pélvica

 Descubriendo los músculos del suelo pélvico con ejercicios de Kegel

 

El suelo pélvico es el conjunto de músculos y ligamentos que “sujetan” los órganos pélvicos (vejiga y uretra, útero y vagina; y recto) en la posición adecuada para que funcionen correctamente. Tiene dos funciones fundamentales: la de sujeción y la de cierre. Una de ellas es la función de sujeción o soporte de los órganos (vejiga, útero y recto) en la cavidad abdominal y su mantenimiento en la posición correcta, permaneciendo así, en un perfecto equilibrio pélvico. Además de sujetar el suelo pélvico también cierra los conductos (uretra, vagina y recto) evitando la salida de los fluidos como la orina, gases y las heces al exterior.

Partos, menopausia, cambios hormonales... el suelo pélvico femenino sufre alteraciones a lo largo de su vida que pueden debilitarlo y mermar su calidad de vida.

Cuando el suelo pélvico se debilita, los órganos que sostiene descienden y por lo tanto se altera su función, surgiendo los siguientes problemas:

  • Incontinencia de orina y de gases (está provocada por un aumento de presión intraabdominal como la tos, estornudos, risa, correr, saltar,.. que provoca un descenso del suelo pélvico impidiendo de este modo realizar sus funciones correctamente y se producen escapes o fugas de orina)
  • Molestias en las relaciones sexuales, dolor de espalda. Otro problema importante que puede producirse por el debilitamiento del suelo pélvico son las disfunciones sexuales e incluso prolapsos (caída de los órganos intraabdominales). Se manifiesta con una disminución en la calidad de las relaciones, dolor durante el coito


Fortalecer nuestro suelo pélvico por medio de hábitos de vida sanos y la realización de ejercicios específicos puede reducir estos problemas.

DESCUBRIENDO LOS MUSCULOS DEL SUELO PELVICO CON EJERCICIOS DE KEGEL

Para trabajar nuestra musculatura perineal , realizaremos una serie de ejercicios llamados Kegel, su nombre se lo deben a su descubridor un tocoginecólogo Americano llamado Arnold Kegel. El principio de estos ejercicios es fortalecer los músculos del piso pélvico y, en consecuencia, mejorar el funcionamiento del esfínter uretral para disminuir las pérdidas de orina.

Estos ejercicios son una serie de contracciones y relajaciones vaginales que fortalecen el músculo Pubococcígeo (PC) y el grupo de músculos del suelo pélvico. Estos músculos se encargan de sujetar los órganos abdominales (vejiga, útero e intestino grueso), favorecen una buena salud sexual y controlan la continencia de la vejiga en todas las etapas de la vida.

Las posturas para realizar los ejercicios pueden ser de pie, sentado, tumbada boca arriba, etc, siempre buscando la comodidad, suele ser más fácil que al principio se realicen acostados de espaldas y con las rodillas dobladas apoyando las plantas de los pies en el suelo.

Hay dos formas de realizar los ejercicios:

Tipo lento: Las contracciones que realizamos son las mismas que cuando queremos parar el flujo de orina, la sensación que sentiremos es que se aprieta y asciende la zona perineal. Debemos realizarlas siempre en fase de espiración habiendo inspirado el aire diafragmáticamente. Estas contracciones se realizan por un periodo de unos 5 a 6 segundos y con un tiempo de relajación que será el doble que el de la contracción es decir 10 a 12 segundos para trabajar las fibras que hacen aumentar el tono basal de los músculos del periné. Esto se hace 10 veces seguidas.

Al principio los repetiremos hasta 5 veces, a medida que el músculo se fortalezca podrá aguantar más sin agotarse.

Tipo rápido: Se contraen y relajan los músculos tan rápidamente como se pueda. Se comienza con series de diez repeticiones cuatro veces al día, aumentándolas hasta hacer 50 repeticiones cuatro veces al días. Es posible que al principio note cansancio enseguida, pero en pocos días podrá ampliar el número de repeticiones sin notar fatiga.

Es muy importante una correcta ejecución de los ejercicios ya que en caso contrario en vez de mejorar podíamos empeorar esta musculatura. Entre los errores más comunes, está el contraer los músculos abdominales, los muslos, las nalgas o contener la respiración.

Estos ejercicios pueden realizarse a cualquier hora y en cualquier lugar, ya que nadie notara que los músculos se están ejercitando, pero lo ideal es marcar una rutina de trabajo.

Mejorando el fortalecimiento con el tiempo

Ninguna mujer debe aceptar pasivamente el debilitamiento del suelo pélvico y las consecuencias que esto provoca en la salud. Los ejercicios del suelo pélvico pueden realizarse de manera preventiva antes de que los problemas se manifiesten o, posteriormente, como una forma de mejorar tu calidad de vida. Apoyando esta idea, varias investigaciones demuestran que los ejercicios de Kegel corrigen hasta un 66% de los problemas pélvicos sin que exista necesidad de tratamiento médico adicional (Cammu et al., 2000).

Considerando los beneficios que aporta a la salud, el fortalecimiento del suelo pélvico es importante para las mujeres de cualquier edad. Tanto si piensas quedarte embarazada como si ya eres madre, si estás experimentando la menopausia o deseas una vida sexual más satisfactoria, los ejercitadores de Kegel son una manera estupenda de fortalecer los músculos del suelo pélvico y mejorar tu calidad de vida.

 

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