Vitaminas D y K

La población española presenta un déficit importante de vitamina D, superior incluso al de países del norte y centro de Europa. Y todo ello a pesar de contar con una latitud que favorece la absorción de esta vitamina a través de los rayos UVB.

 

Esto es debido a la escasa ingesta de alimentos ricos en vitamina D y al déficit de insolación efectiva.

 

Las principales formas de vitamina D en los alimentos y complementos alimenticios son la vitamina D2 (ergocalciferol) y la vitamina D3 (colecalciferol). La Vitamina D3 es químicamente idéntica a la forma de vitamina D producida por nuestro cuerpo, y hay pruebas de que puede ser más eficaz que la vitamina D2 para elevar y mantener los niveles de vitamina D en sangre.

El nivel crítico de vitamina D en sangre según el Instituto de Medicina de EE UU, es de 20 ng/ml, aunque muchos médicos consideran que, para prevenir enfermedades, habría que elevarlo a 30 ng/ml. Según Michael F. Holick, director del Centro Médico de la Universidad de Boston (EE UU) en ausencia de exposición solar son necesarios aportes diarios de entre 800 y 1000 UI de vitamina D3 para mantener unos niveles adecuados de 25-dihidroxivitamina D (Calcidiol) circulantes.

Unas cifras de vitamina D<20 ng/ml se han relacionado con aumento de incidencia de cáncer de colon, próstata y mama; también se ha relacionado la deficiencia de esta vitamina con mayor riesgo cardiovascular, desarrollo de enfermedades autoinmunitarias tales como esclerosis múltiple o la diabetes mellitus tipo 1 y aumento del riesgo cardiovascular.

Los beneficios de la vitamina D :

1.  Es imprescindible para regular la absorción de calcio y fósforo y para asegurar un correcto desarrollo y crecimiento de huesos y dientes.Existe una relación directa entre la medida de la densidad ósea y los niveles de vitamina D. Un nivel inferior a 30 ng/mL genera un descenso significativo de la absorción intestinal de calcio. La Fundación Internacional de Osteoporosis recomienda que las personas mayores de 60 años mantengan unos niveles de vitamina D de 30 ng/ml, y para ello la mayoría deberán hacerlo mediante la complementación.

2. Tiene un papel relevante en el tratamiento de la psoriasis y su deficiencia se asocia a un aumento del riesgo de cáncer de colon y de mama.

3. Favorece la función cerebral y el mantenimiento de la función arterial.

La vitamina K abarca una serie de compuestos derivados de la 2-metil-1,4-naftoquinona. Las formas naturales de vitamina K son la vitamina K1 o filoquinona, de origen vegetal y la Vitamina K2 o menaquinona, de origen bacteriano.

Durante los últimos años el papel de la vitamina K2 se ha vinculado a dos de los más importantes problemas de salud, la osteoporosis y las enfermedades cardiovasculares, esto es gracias a que la actividad de la vitamina K2 se extiende a tejidos extrahepáticos.

La vitamina K2 participa en el metabolismo del hueso, favoreciendo la maduración de la proteína ósea osteocalcina. Varios estudios han demostrado que el déficit de vitamina K está asociado con un mayor riesgo de fracturas de hueso por osteoporosis. La forma de vitamina K más estudiada por su relación con el metabolismo óseo es la menaquinona MK-4 o menatetrenona. La MK-4 regula la actividad de los osteoclastos previniendo la descalcificación ósea.

Los niveles de calcio circulantes responden a una regulación hormonal. Si la dieta es pobre en calcio, la hormona paratiroidea se activa movilizando calcio del tejido óseo. Por el contrario si los niveles de calcio en sangre son elevados, la hormona calcitonina actuará para reducir esta concentración. La vitamina K actúa como coenzima durante la activación de un gran número de proteínas implicadas en la coagulación sanguínea, la formación de hueso y ayuda a mantener los vasos sanguíneos libres de calcio.

Los resultados del estudio prospectivo “Rotterdam Study” realizado en 4807 hombres y mujeres mayores de 55 años muestran como la ingesta diaria de > 32,7 g de vitamina K2 (de la MK-4 a la MK-10), se asocia a una disminución significativa de riesgo cardiovascular. La ingesta de menaquinonas estuvo inversamente relacionada con las calcificaciones aórticas severas.

La Sinergiademostrada de las vitaminas D y K

La explicación de su sinergia reside en la proteína de coagulación dependiente de vitamina K, osteocalcina.

Cuando las concentraciones de vitamina K circulantes son bajas, una gran proporción de osteocalcina permanece sin carboxilar. La osteocalcina no carboxilada no se une de forma apropiada a la hidroxiapatita, lo que se relaciona a una baja masa ósea en hombres y mujeres. La transcripción del gen que regula la síntesis de osteocalcina está regulada a su vez por la 1,25-dihidroxivitamina D y por tanto es sensible a la deficiencia de esta vitamina, esto explicaría la relación entre estas vitaminas.

Ambas vitaminas D y K se ha observado que reducen la respuesta pro-inflamatoria mediada por citoquinas y biomarcadores. La vitamina D redujo los niveles circulantes de Factor de necrosis tumoral TNF- en pacientes con osteoporosis, mientras que la vitamina K se relacionó con unos niveles sanguíneos inferiores de Proteína C-reactiva, interleuquina-6 e isoprostanos urinarios.